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La broma más ácida del skin care; cosas que debes y no hacer con tu skin care para aprovechar los beneficios de la vitamina C.

La broma más ácida del skin care; cosas que debes y no hacer con tu skin care para aprovechar los beneficios de la vitamina C.

En la primera parte de este blog, la semana pasada, hablamos sobre los beneficios de la vitamina C en dos de sus variantes más populares en el mundo del cuidado de la piel, y desmentimos algunos detalles en torno a ella, como si podía combinarse con la niacinamida, o si siempre es mejor usar su forma pura.

La semana pasada hablamos sobre los beneficios de la vitamina C en el skincare, sus distintas formas y por qué no siempre el ácido ascórbico puro es la mejor opción. También aclaramos uno de los mitos más repetidos: sí, la vitamina C y la niacinamida pueden usarse juntas.

Hoy vamos a desmentir otro consejo viral que sigue apareciendo en redes sociales y que puede poner en riesgo la salud de tu piel.

¿El limón aclara la piel?

Una broma muy ácida, "Las rodajas de naranja o el limón aclaran la piel".

Seguro has visto videos o publicaciones que aseguran que aplicar limón o naranja sobre la piel ayuda a aclarar manchas, o incluso que puede cambiar el color de los ojos.

La respuesta corta es no.

Y lo más preocupante es que, además de ser falso, puede resultar peligroso. La realidad es que el jugo de limón es extremadamente ácido, destruye tu barrera cutánea y contiene sustancias que, al contacto con el sol, causan manchas oscuras y quemaduras químicas graves.

¿Por qué el limón puede dañar tu piel?

Los cítricos contienen compuestos naturales llamados furanocumarinas, que reaccionan con la radiación ultravioleta. Esta reacción puede provocar una condición conocida como fitofotodermatitis, caracterizada por quemaduras, inflamación y manchas oscuras que, en algunos casos, tardan meses en desaparecer.

Si esto ocurre sobre la piel, imagina el riesgo que supone el contacto directo con los ojos.

Así que mejor deja el limón donde realmente pertenece: en tu limonada, tus ensaladas o acompañando un buen mango biche.

Entonces… ¿la vitamina C mancha con el sol?

Otro mito es que la vitamina C mancha la piel cuando se expone al sol, y esto es cierto, pero haciendo una aclaración, el ácido L-ascórbico, que es la forma pura de la vitamina C, es muy inestable. La luz, el calor y el oxígeno hacen que se oxide con facilidad, reduciendo su eficacia e incluso favoreciendo la aparición de una coloración anaranjada sobre la piel si el producto ya se ha degradado.

Por eso es importante elegir productos bien formulados y acompañarlos siempre de protector solar.

Además, existen derivados mucho más estables, como el Sodium Ascorbyl Phosphate (SAP), que conservan mejor sus propiedades y resultan más suaves para muchos tipos de piel.

En su forma SAP, ayuda a tu protector solar a protegerte mejor. Pero en su forma pura, el ácido ascórbico es inestable, se oxida con el aire y su efecto se pierde eficacia. Si no te lavas bien la cara, genera un aspecto de "puntos negros" falsos.  

Ahora ya sabes que no es buena idea usar limón u otros cítricos para aplicar vitamina C de forma tópica, pero en el mercado existen variedad de productos formulados con Vitamina C que son excelentes para acompañar tu rutina de skin care y le van a aportar a tu piel antioxidantes y brillo.

¿Vale entonces comprar cualquier producto que contenga vitamina C para tu rutina?, La verdad es que no, si no los cuidas adecuadamente.

¿Cómo elegir una buena Vitamina C?

Si invertiste dinero en un buen sérum, no querrás que se eche a perder en dos semanas. Si cuidas y preservas adecuadamente tus productos de skin care vas a disfrutar de todos sus beneficios, la regla de oro para cuidarlos es:

  1. Ojo al empaque: Compra siempre envases opacos, oscuros o herméticos. Si el frasco es transparente, y el ingrediente activo es ácido ascórbico puro, la luz arruinará el producto. (He visto que muchas marcas tienen una presentación hermosa pero los envases transparentes son de mucho cuidado, aceptables solo si la formulación tiene SAP).
  2. El color delata: Una vitamina C en buen estado es transparente o de un tono amarillo muy claro. Si se vuelve color café, naranja oscuro o huele raro, se ha oxidado. Ya perdió gran parte de su eficacia.
  3. Poténciala con Niacinamida y Alantoína: Busca sérums que incluyan este trío. la Niacinamida potenciara el efecto antioxidante de la vitamina C y la Alantoína ayudará a calmar y refrescar la piel (¡Nuestra sheetmask está formulada con los tres!).

Recuerda además, que la vitamina C es importante en tu dieta diaria (Aquí sí, ¡Ponle todo el limón que quieras a tus comidas!), pues favorece la generación de colágeno (Del que ya hablamos en un blog anterior, aquí puedes revisarlo si tienes curiosidad) y otros compuestos fundamentales para el buen funcionamiento de tu organismo y para tu salud (y la de tu piel).

El verdadero secreto no está en el limón

En resumen, la vitamina C es un ingrediente estrella que vale la pena incluir en tu rutina matutina. Solo asegúrate de elegir el tipo correcto para tu tipo de piel, guardarla bien y no le temas a formulaciones que la combinan con Niacinamida. Usa productos que vengan bien protegidos de la luz y el calor (como nuestra sheetmask de Vitamina C), y en compañía de tu bloqueador solar favorito. ¡Tu piel te lo va a agradecer haciéndote lucir con un brillo espectacular!

No es lo mismo aplicar un remedio casero que usar una fórmula desarrollada para ser estable, segura y efectiva.

En internet abundan los consejos de belleza, pero no todos tienen respaldo científico. Antes de probar cualquier tendencia viral, vale la pena preguntarse si realmente existe evidencia detrás de ella.

Tu piel te acompañará toda la vida. Merece mucho más que un experimento.

Un abrazo de panda.

¡Nos leemos pronto!.

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